Edo. Cojedes


Edo. Cojedes 

Ubicación Geográfica: El estado Cojedes está ubicado en el centro-oeste de Venezuela. Limita al norte con los estados Lara, Yaracuy y Carabobo, al oeste con el estado Portuguesa, al sur con el estado Barinas, al este con el estado Guárico.

Superficie: 14.800 km2, 1.6% del territorio nacional.

Recursos económicos:

  ·        Agricultura: Maíz, ñames, frutas, arroz y tabaco.
  ·        Ganadería: Bovino, porcino, caprinos y aves.
  ·        Forestales: Saman, caoba y drago.
  ·      Minerales: Asbesto.
      Actividad económica: Se basa sobre todo en la    producción agropecuaria.




Recursos Turísticos:

Ø  Naturales:
v  Atractivo
   ·         Aguas Termales
   ·         Minas
   ·         Ríos
   ·         Quebradas
   ·         Esteros






   Ø  Histórico-Cultural:
    v  Atractivo
            ·         Fiestas Religiosas.
            ·         Petroglifos
            ·         Sitio histórico
            ·         Biblioteca
            ·         Artesanía
            ·         Folklore
            ·         Iglesia Colonial
            ·         Casa de próceres
            ·         Ruina colonial
            ·         Museo
            ·         Ateneo
            ·         Construcción: Colonial




Ø  Receptivo-Pararreceptivo:
v  Atractivo
   ·         Manga de coleo.
   ·         Instalaciones deportivas.
   ·         Parques.
   ·         Complejo turístico.
   ·         Represa.
   ·         Hoteles.
   ·         Parador Turístico.
   ·         Plazas
   ·          Autódromo.
   ·         Balneario.
   ·         Cine
   ·         Discotecas.



  •     Recursos Naturales: Es un recurso dado directamente por la naturaleza y que, en razón de su interés como paisaje y su posibilidad de aprovechamiento.
  •     Recurso histórico-cultural: Es un bien inmueble que está asociado a algún acontecimiento relevante de la historia nacional o local.
  •     Recurso receptivo: Es un establecimiento destinado a prestar servicios de alojamiento turístico.                                
  •     Recurso pararreceptivo: Es un establecimiento que ofrece servicios de apoyo a las instalaciones receptivas





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Gastronomía: 
Cochino frito, queso de mano.










Música y bailes: 
Se escucha y se baila Locos y Locainas, Diablos Danzantes y joropo llanero: que se divide en dos: el “Pasaje”, que es suave, y el “Golpe”, que es más fuerte; también esta parranda central: una música navideña tocada con cuatro, guitarra, tres, maracas, tambora y furruco.





 Cantos:
Cantos de parranda (La Parranda es una “flor de Cojedes”).








Costumbres y tradiciones:
  ·    En Manrique, a finales de junio y en honor a San Pablo, se hacen fiestas con toros coleados, peleas de gallo y misas.
  ·     En el mismo mes, en La Sierra también se festeja a San Pedro: procesiones, carreras de sacos y de burro, palo “encebao” y bailes de joropo, forman parte de la celebración. 
  ·     En la cima del cerro              El Calvario se colocan tres cruces vestidas con cogollos y palma. La gente les baila y les reza.
  ·     En Semana Santa, específicamente en San Carlos, celebran la procesión de Jesús Nazareno.



                 
Juegos: 
     En este estado se divierten bastante, porque se puede jugar con papagayos, trompos, metras y cabuyas; la zaranda, el roncador y la perinola, además de los toros coleados.



Anécdota:
   La misma data de mis tiempos de joven recién graduado de Bachiller, el cual ante las incertidumbres que se me generaron en ese momento por carecer de los recursos económicos que me permitieran continuar mis estudios de cuarto nivel, o quizás por no tener claro lo que quería estudiar o hacer, opté por irme a trabajar a Maracay, entusiasmado por un amigo que conocí cuando hacía mis pasantías en el Centro de Formación Popular de CESAP en el estado Miranda. Se presentó la posibilidad de crear una microempresa para fabricar haraganes de goma y otros instrumentos para la limpieza en el hogar. El capital para la misma nos lo daría un organismo internacional que se encargaba de promover este tipo de empresas en diversas partes del tercer mundo. Dentro de los requisitos que nos solicitaban estaba hacernos unos exhaustivos exámenes de orden físico y psicológico. Cumpliendo con dichos requisitos me tocó pasar casi tres horas ante una simpática Doctora que me diagnosticó aplicando diversos métodos e instrumentos. Finalmente me dijo que era un joven bien centrado, muy inteligente y con mucha madurez y por lo tanto consideraba que clasificaba para formar parte del proyecto. Me dijo también que el informe le correspondía entregarlo en sobre cerrado al solicitante (los promotores del financiamiento). Entre las cosas que me indicó que realizara recuerdo las siguientes: en primer lugar me mandó a acostar en un diván en una salita a media luz con música suave instrumental de fondo. Me dijo que cerrara los ojos y pensara en algunas cosas o hechos significativos de mi niñez en mi hogar, en la escuela y en la comunidad. Me preguntó sobre mis padres, mis hermanos, mis amigos de la infancia,… me puso a ver unos dibujos poco definidos para que los interpretara y luego me  mandó a dibujar un cuadro donde representara mi casa, mi mamá, mi papá, un árbol y un camino. A todas estas, la joven y hermosa Doctora registraba mis apreciaciones en una grabadora y hacía sus anotaciones en una libreta. Lo cierto fue que este proceso duró casi tres horas las cuales disfruté plenamente por la motivación que despertó en mí este estudio. Recuerdo que le pedía me explicara lo que implicaba cada ejercicio que me mandaba realizar y le manifesté mi interés de estudiar en el futuro psicología. Pasó el tiempo y por situaciones de índole económicas y políticas el proyecto no se materializó y tuve que emprender nuevos rumbos. Seguro se preguntarán mis estimados lectores: ¿Dónde está lo jocoso de la anécdota? Bueno lo jocoso viene después de pasado unos años, el cual me tocó acudir a un organismo gubernamental a solicitar por segunda vez en mi vida el bendito Certificado de Salud Mental y me encontré con el siguiente panorama: Al entrar al consultorio doy el saludo de buenos días y el Dr. me contestó sin levantar sus ojos de la hoja de papel donde escribía. Me mandó a sentar y comenzó a preguntarme los datos de identificación y para qué requería el certificado. Todo esto sin levantar su mirada. Hizo un espacio de silencio y de repente levantó su mirada y me preguntó: ¿Cómo se llama su papá? Le respondí con naturalidad: Juan. Siguió preguntando: ¿y su mamá? Le volví a responder con naturalidad: Juana. Entonces, emitiendo una sonrisa nerviosa y dirigiendo sus ojos por encima de sus espejuelos decía: Juan y Juana, je je…, Juan y Juana, je je… Y yo me pregunté: ¿Y esto es todo el examen? De bromita caí como Condorito hacia atrás elevando mis piernas. 




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